BENEFICIOS DE LA ATENCIÓN A DOMICILIO

La atención a domicilio está especialmente dirigida a aquellas personas que padecen algún tipo de patología ya sea respiratoria o cardíaca, pacientes post-quirúrgicos, neurológicos, inmovilizados, dependientes, crónicos, pacientes oncológicos y de cuidados paliativos, así como también a niños, adultos mayores con o sin alteración física y/o cognitiva y a mujeres en etapa pre y postnatal.

Este tipo de atención tiene múltiples beneficios, permitiendo que la recuperación de los pacientes sea más efectiva, ya que aspectos como la comodidad y la familia influyen psicológicamente en su recuperación.

Otras ventajas son:

  • Permite que el paciente se reincorpore precozmente a su entorno habitual, su hogar y al lado de su familia.
  • Disminuye o evita el trauma psicológico de la hospitalización, los efectos nocivos de la hospitalización prolongada y la posibilidad de hacer infecciones intra hospitalarias.
  • Altera de forma mínima la dinámica del grupo familiar.
  • Facilita la participación activa de la familia en la recuperación del enfermo a través de capacitación.
  • Permite recibir una atención individualizada: al ser tratado en su propia casa y de forma personalizada, el profesional se ocupa en exclusiva del paciente, pudiendo dedicar todo su esfuerzo y conocimientos en él.
  • Mayor rapidez y facilidad en la recuperación: las enfermedades reversibles se recuperan más rápidamente si el paciente se encuentra en su hogar, ya que se encuentra en su entorno, lo que le aporta una gran dosis de positividad psicológica.
  • Creación de rutinas: ciertas enfermedades necesitan realizar movimientos diarios, tanto para mejorar la salud como para mantenerse activos e independientes. Con un profesional en el hogar, se garantiza que tenga una total disponibilidad para hacer esas actividades y no estar pendiente de si ese día pueden o no atenderlo.
  • Para ancianos, pacientes crónicos y en situación de discapacidad, los cuidados a domicilio facilitan el permanecer tan funcionales e independientes como sea posible, proporcionando una mayor sensación de seguridad y dignidad.
  • La atención domiciliaria proporciona la asistencia necesaria a los cuidadores familiares, lo que les permite volver a sus vidas y disfrutar más tiempo de calidad con sus seres queridos.

Estas ventajas son las que marcan la diferencia con respecto a otro tipo de servicios como son el ingreso de adultos mayores en residencias o asilos, donde la atención es mucho menos personalizada y no genera los mismos vínculos de familiaridad, cercanía y confianza.